
Eran animales que habitaban en distintas zonas climáticas, muy parecidos a los elefantes pero con colmillos curvados y mucho más largos. Los mamuts que habitaban en tierra cálida tenían las orejas más grandes, mientras que los de clima frío era más peludos.
Gracias a la pintura rupestre, se ha descubierto que los mamuts tenían la espalda encorvada probablemente debido a una joroba de grasa.
En la prehistoria el ser humano cazaba mamuts y utilizaba sus colmillos para hacer ornamentos y armas, pero se considera que estos animales se extinguieron por un conjunto de factores.
Entre ellos está el cambio climático. Existían numerosas subespecies de mamuts por eso es difícil determinar cuando se extinguieron definitivamente ya que algunas subespecies se extinguieron primero que otras.
Se considera que el ser humano fue una causa importante de la extinción, del mamut, aunque fue un proceso muy lento y que requirió varias generaciones humanas, por lo que era difícil ser consciente de ello para nuestros antepasados.